Ya basta de letras tristes
que aunque hermosas me develan con su lectura
cuando, como buceando mar adentro,
me hundo en las olas que forman mis sábanas
de tanto soñar en ellas.
Vámonos al mar y ya,
a reunirnos con peces y sirenas,
que siempre nos ha esperado paciente
seduciéndonos desde que le conocimos,
caminando en su orilla desierta,
contando nuestras huellas en la arena,
contando las algas y estrellas marinas que nos regala el oleaje.
Ya falta poquito y nada,
para que con los pies descalzos y un mensaje de botella,
nos adentremos en las olas
que prometen más que nada primaveras
en veranos lluviosos como los que se cuelan
sobre nuestras atolondradas cabezas.
Que la tierra es nuestra y bajamos las nubes para disfrutarlas,
y con sus sueños dibujamos nuestro mar y nuestro cielo.
Que el mar nos mece en su arrullar perenne
y nos acuna entre las rocas milenarias.
Que la vida es ahora,
y que entre las olas aprenderemos a nadar
o moriremos rebosantes de agua en su lecho.
Que te amo y que nos esperan
amanecer y ocasos en la orilla nuestra,
y prometedores cielos con canciones nuevas.
que aunque hermosas me develan con su lectura
cuando, como buceando mar adentro,
me hundo en las olas que forman mis sábanas
de tanto soñar en ellas.
Vámonos al mar y ya,
a reunirnos con peces y sirenas,
que siempre nos ha esperado paciente
seduciéndonos desde que le conocimos,
caminando en su orilla desierta,
contando nuestras huellas en la arena,
contando las algas y estrellas marinas que nos regala el oleaje.
Ya falta poquito y nada,
para que con los pies descalzos y un mensaje de botella,
nos adentremos en las olas
que prometen más que nada primaveras
en veranos lluviosos como los que se cuelan
sobre nuestras atolondradas cabezas.
Que la tierra es nuestra y bajamos las nubes para disfrutarlas,
y con sus sueños dibujamos nuestro mar y nuestro cielo.
Que el mar nos mece en su arrullar perenne
y nos acuna entre las rocas milenarias.
Que la vida es ahora,
y que entre las olas aprenderemos a nadar
o moriremos rebosantes de agua en su lecho.
Que te amo y que nos esperan
amanecer y ocasos en la orilla nuestra,
y prometedores cielos con canciones nuevas.