No se porque tanto porque
Se me cuela entre las nubes
Revoloteo por tu pelo
Te lo digo al oído
Y me alejo sonriendo
Y me sigues
Y me gusta
Y te vuelvo
Y te soy
Sin dejar de serme mía.
Tanto porque que me saca el tiempo muerto.
miércoles, 30 de septiembre de 2009
Esta noche.
Quiero compartir contigo mi almohada
Que es mi cómplice de sueños
De llantos hasta quedarme dormida
Y de pesadillas calladas.
No se que más te puedo ofrecer
Mis bolsillos se han vaciado de versos por esta noche
Más que pedirte un abrazo y devolverlo
No puedo escribirte nada
Más que decirte que mi boca es tu lienzo
Y que tus besos son los pinceles
Con que se crean tus palabras.
Dame un beso y no me digas nada
Que ya no te espero
Ahora te busco y te encuentro
Y en tus ojos yo me encuentro reflejada
A veces triste a veces nublada
A veces simplemente sonriendo.
Duérmeme con un susurro y un canto
Que hoy mi almohada ha pedido permiso
Para faltar al trabajo
Y necesito tus brazos de cómplice
Para seguir soñando.
Que es mi cómplice de sueños
De llantos hasta quedarme dormida
Y de pesadillas calladas.
No se que más te puedo ofrecer
Mis bolsillos se han vaciado de versos por esta noche
Más que pedirte un abrazo y devolverlo
No puedo escribirte nada
Más que decirte que mi boca es tu lienzo
Y que tus besos son los pinceles
Con que se crean tus palabras.
Dame un beso y no me digas nada
Que ya no te espero
Ahora te busco y te encuentro
Y en tus ojos yo me encuentro reflejada
A veces triste a veces nublada
A veces simplemente sonriendo.
Duérmeme con un susurro y un canto
Que hoy mi almohada ha pedido permiso
Para faltar al trabajo
Y necesito tus brazos de cómplice
Para seguir soñando.
lunes, 28 de septiembre de 2009
12:00
Medio día de primavera sutil. Levantarse temprano ya pasó como propuesta. No quiero estar más en mi cama, el día me promete una tarde de risas y colores fundidos. La tele maldita me cuenta que alguien va a morir. Qué horror pienso desolada. Y como se dice eso sin hacer nada. El día pasa y yo tampoco hago ademán de actuar por la vida. Ni me levanto siquiera. Estoy rara. Te necesito a ratos. Te quiero. Otros ratos necesito mis alas, que no sé porque razón hoy quieren a esta hora seguir durmiendo. Quiero viento frío que despierte mis ganas y me despeine las ideas pausadas.
Me voy en busca de los amigos y del agua. Tú eres el amigo más necesario de todos. Te buscaré por ahí más tarde. ¿Vamos al parque? Necesito árboles para sentarme en su sombra y contarnos secretos sinceros y cuentos de hadas.
Me voy en busca de los amigos y del agua. Tú eres el amigo más necesario de todos. Te buscaré por ahí más tarde. ¿Vamos al parque? Necesito árboles para sentarme en su sombra y contarnos secretos sinceros y cuentos de hadas.
Maldita
Maldita incierta, que te odio sin conocerte del todo. Ya me dijo la mujer que necesito los ojos del mundo en mis rasgos, en mis movimientos tenues, casi secretos, buscando ser interpretados, queridos, anhelados y necesitados por aquellos, y sobre todo por aquel. Que me frustro si no lo tengo todo, y la verdad es que no quiero nada más que a él y su atención intencionada.
Pequeña ambiciosa deja de hacerte daño, la humanidad está llena de mujeres interesantes y debes luchar por mantener el trono de los que quieres interesar. Pequeña celosa de los cariños tuyos, pequeña envidiosa de esa incertidumbre que deja su estela ahogándolo todo, matando lo bueno de ella misma, esta y no esta, agazapada solo en la percepción de los perseguidos, que mira de lejos, sin mirar siquiera, como enemiga amenazante del futuro, incertidumbre sutilmente vestida de guerra, desde una trinchera disfrazada de flores y paz. Y lo peor es que ella tan tranquila se pasea por los rincones doliendo el alma, sobre todo de la pequeña demente que no la aguanta viva, sin siquiera notar a los que entristece, porque ella es mucho para preocuparse de los simples mortales que desfallecen con su aroma dulce y angustiante. La odio sin quererlo. La odio.
Perfecto
Tú no eres perfecto
y menos yo
pero te busco y te encuentro
solo con abrir mi ventana
dejando entrar tu briza entre mis sábanas
y dormir con tu voz.
Ya no te busco perfecto
y menos yo
te busco volando a los sueños
siguiendo un deseo imposible
para cumplirlo en versos
y verdades al sol.
Quizás nunca seas perfecto
y menos yo
y mucho menos nosotros
quizás siempre lloremos a mares
en pequeñas lagunas que forman las rocas
pero lo más importante
amor mío
es tenerte y ya
y correr más alto cada mañana
hasta que podamos detenernos bien arriba
a mirar el mundo
imperfecto
que nos unió perfectamente en su locura.
y menos yo
pero te busco y te encuentro
solo con abrir mi ventana
dejando entrar tu briza entre mis sábanas
y dormir con tu voz.
Ya no te busco perfecto
y menos yo
te busco volando a los sueños
siguiendo un deseo imposible
para cumplirlo en versos
y verdades al sol.
Quizás nunca seas perfecto
y menos yo
y mucho menos nosotros
quizás siempre lloremos a mares
en pequeñas lagunas que forman las rocas
pero lo más importante
amor mío
es tenerte y ya
y correr más alto cada mañana
hasta que podamos detenernos bien arriba
a mirar el mundo
imperfecto
que nos unió perfectamente en su locura.
domingo, 27 de septiembre de 2009
Tus ojos
Atardece en tus ojos
y me llena
como a un cántaro vacío
lo satisface plácidamente el agua.
Miro tus figuras que calzan
en las cortezas perennes de los árboles
y tus formas que se dibujan
en las ondas que las hojas caídas
dibujan en la orilla.
Bebo de tus promesas y deseos
mitigo mi sed en tus manos
te miró complacida
esperando con ansías hacerlo de nuevo.
Camino contigo, con tus ojos
dejando flores pisadas atrás
¿será lo que debo?
lo que se marchita no se puede volver a tocar.
Atardece en tus ojos
y yo dejo de pensar
es en este segundo sagrado
que la vida entera
sin ataduras ni cabida a errores
me invita persuasivamente a soñar
sin yo poder o querer negarme.
y me llena
como a un cántaro vacío
lo satisface plácidamente el agua.
Miro tus figuras que calzan
en las cortezas perennes de los árboles
y tus formas que se dibujan
en las ondas que las hojas caídas
dibujan en la orilla.
Bebo de tus promesas y deseos
mitigo mi sed en tus manos
te miró complacida
esperando con ansías hacerlo de nuevo.
Camino contigo, con tus ojos
dejando flores pisadas atrás
¿será lo que debo?
lo que se marchita no se puede volver a tocar.
Atardece en tus ojos
y yo dejo de pensar
es en este segundo sagrado
que la vida entera
sin ataduras ni cabida a errores
me invita persuasivamente a soñar
sin yo poder o querer negarme.
Desierto incierto
Hombre errante casi perdido
a veces confundido
entre las dunas iguales del desierto.
Encontraste un oasis
en cada uno de mis besos
que callados te regalan un sí
a tus peticiones de día
y de noche
de amor puro.
Es solo un oasis
un descanso en el arduo camino
en busca de alas
para los corazones de los benditos amantes
de los que sus pies se marchitan
si no se despegan a ratos del suelo.
Es solo un suspiro
para seguir andando
caminante de mis pasos
en pos de las ganas de mi risa
y yo fiel seguidora de la tuya.
El desierto es eterno, te digo,
y el cielo que lo abraza
dibuja horizontes indescriptibles.
Si es un delirio querer seguirlos
inciertos, plenos de oportunidades
desperdiciadas por los establecidos
en su cómoda disputa entre el ir y el estar,
vuélvete un loco conmigo
y dejemos el oasis atrás recuperando fuerzas
para sopesar el intenso calor
y no congelarnos de frío.
Lejos del agua
de la sombra y del abrigo
no te ofrezco nada más que mi mano
y un camino desconocido
pase lo que pase.
a veces confundido
entre las dunas iguales del desierto.
Encontraste un oasis
en cada uno de mis besos
que callados te regalan un sí
a tus peticiones de día
y de noche
de amor puro.
Es solo un oasis
un descanso en el arduo camino
en busca de alas
para los corazones de los benditos amantes
de los que sus pies se marchitan
si no se despegan a ratos del suelo.
Es solo un suspiro
para seguir andando
caminante de mis pasos
en pos de las ganas de mi risa
y yo fiel seguidora de la tuya.
El desierto es eterno, te digo,
y el cielo que lo abraza
dibuja horizontes indescriptibles.
Si es un delirio querer seguirlos
inciertos, plenos de oportunidades
desperdiciadas por los establecidos
en su cómoda disputa entre el ir y el estar,
vuélvete un loco conmigo
y dejemos el oasis atrás recuperando fuerzas
para sopesar el intenso calor
y no congelarnos de frío.
Lejos del agua
de la sombra y del abrigo
no te ofrezco nada más que mi mano
y un camino desconocido
pero un destino tan certero
como juramento de tenerte conmigopase lo que pase.
jueves, 24 de septiembre de 2009
"me quiere"
Una verdad que ya sabía
Me la trajo una atenta margarita
Reafirmando al azar
Como un juego de coincidencias que no existen
Con el destino que escribimos nosotros mismos
Con un verso conocido
En un rito de ocasión
De primavera
Un me quiere
Mucho si me puedo permitir escuchar
Me cantó complacida la flor
Y simplemente una sonrisa
Avergonzada de tanto entusiasmo
Le regalé por respuesta.
Me la trajo una atenta margarita
Reafirmando al azar
Como un juego de coincidencias que no existen
Con el destino que escribimos nosotros mismos
Con un verso conocido
En un rito de ocasión
De primavera
Un me quiere
Mucho si me puedo permitir escuchar
Me cantó complacida la flor
Y simplemente una sonrisa
Avergonzada de tanto entusiasmo
Le regalé por respuesta.
Flores
De días de flores
se ha teñido la vida
De soles radiantes
que no me dejan dormir
más horas seguidas
De alegría.
De flores que me has traído tú
cuando de mis manos lejos
han estado a alcanzarlas
Has llenado de colores mi agua
la has llenado de primavera nueva
De amor.
La pena que vuela
no ha estado ausente de mis ojos rojos
del vacío que deja guardarla
de las ganas desesperadas de borrarla
de la tierra fértil que queda
en su nicho cuando muere
para ser imperiosamente sembrada.
No necesito explicarte
como se riega la semilla
para que sutilmente florezca
en una sonrisa inesperada.
Un poco de sol, de viento
de días mas largos
y noches menos frías.
De flores crecientes
y arboledas verdes,
un poco menos de lagrimas
y un alma nueva cada día
para este iluso corazón
un poco de sonrisas nuevas.
se ha teñido la vida
De soles radiantes
que no me dejan dormir
más horas seguidas
De alegría.
De flores que me has traído tú
cuando de mis manos lejos
han estado a alcanzarlas
Has llenado de colores mi agua
la has llenado de primavera nueva
De amor.
La pena que vuela
no ha estado ausente de mis ojos rojos
del vacío que deja guardarla
de las ganas desesperadas de borrarla
de la tierra fértil que queda
en su nicho cuando muere
para ser imperiosamente sembrada.
No necesito explicarte
como se riega la semilla
para que sutilmente florezca
en una sonrisa inesperada.
Un poco de sol, de viento
de días mas largos
y noches menos frías.
De flores crecientes
y arboledas verdes,
un poco menos de lagrimas
y un alma nueva cada día
para este iluso corazón
un poco de sonrisas nuevas.
viernes, 18 de septiembre de 2009
¿Me crees?
¿Me crees si te digo que te quiero?
¿Qué me sonrío cuando veo apaciguar
Las aguas de nuestras tormentas
de pequeñas botellitas de cristal?
¿Me crees si te digo que aún corriendo
Lo más lejos posible de tus pasos
Pongo toda la atención en el oído
Para escuchar tus pies esperando cercanía?
¿Me crees si te digo que me equivoco
Imaginando que el pasado vuelve atormentado
Como una gigante roca que se viene encima
Cuando es solo un piedrita en el camino
Que me hace tropezar atolondrada?
¿Me crees si te digo que me haces daño
Sin querer, sin pensarlo
Que quizás soy muy sensible a tus ánimos
A tus miradas y palabras
Y hasta las que tu boca no llega a pronunciar?
¿Me crees si te digo que lo siento
Que lo siento tanto
Y que quiero con locura volverte a amar?
¿Me crees si te digo que te quiero?
Manifiesto
Te devuelvo mis palabras robadas, estancadas en los llantos del silencio. Te guardo en mí, omito pero no olvido nunca, que te quiero, que eres mío porque lo deseo, que mis pasos van al lado de los tuyos, que mi mano se aleja pero siempre rodea tus dedos.
Te espero, equivocadamente esperando pausado, inequívocamente corriendo a tu encuentro furtivo y encantado.
Me apremia el tiempo coartando las palabras. Pero los sentimientos son eternos en una sola y pequeña mirada. Tus ojos y los míos hablan más que un cielo al horizonte pintado de prometedor ocaso. Hablan de prometedor amor.
Los segundos de prisa y las miradas suspicaces me impiden seguir.
Igual, a pesar de las dificultades no ajenas a nuestro andar a través de esta historia, queda de manifiesto en estas líneas que te amo, que te espero, y que vamos tortuosa o tranquilamente, fluida o estancadamente, a trancos o a tropiezos, pero avanzando constante e inseparablemente juntos.
Te espero, equivocadamente esperando pausado, inequívocamente corriendo a tu encuentro furtivo y encantado.
Me apremia el tiempo coartando las palabras. Pero los sentimientos son eternos en una sola y pequeña mirada. Tus ojos y los míos hablan más que un cielo al horizonte pintado de prometedor ocaso. Hablan de prometedor amor.
Los segundos de prisa y las miradas suspicaces me impiden seguir.
Igual, a pesar de las dificultades no ajenas a nuestro andar a través de esta historia, queda de manifiesto en estas líneas que te amo, que te espero, y que vamos tortuosa o tranquilamente, fluida o estancadamente, a trancos o a tropiezos, pero avanzando constante e inseparablemente juntos.
jueves, 17 de septiembre de 2009
Tren

De repente encontrada en medio de un cuadro de surrealismo puro, en lo que parece una abandonada estación de trenes, los rieles interminables al horizonte se desdibujan en figuras indescriptibles que prometen caminos inciertos.
Incertidumbre, junto al banco en que estoy sentada se aparece, con rostro de mujer perfecta, lejana y presente, como un fantasma que atormenta mis sonrisas de primavera. Me invita a un duelo que acepto resignada, aunque lo temo a corazón apretado, estoy destinada a perder.
Llevo acá horas frustradas esperando respuestas, tengo un boleto por un viaje al futuro, pero la fecha de ida está a punto de expirar en los vacios vagones que nunca llegaron. Lo miró, esta desteñido y su tinta que marca la hora exacta de ese minuto se corre al compás de mis lágrimas.
A lo lejos, entre los oxidados rieles del camino, florecidos por el desuso de años perdidos, se escucha el sonido constante que alumbra un signo del tren a lo lejos. El sol derretido está en su punto más alto quemando mis ganas. Se distingue su atisbo a través de un silbido. Es un tren del olvido. Pienso sinceramente mirándolo fijo si será el mío. O si seguiré insólitamente estancada esperando.
Incertidumbre, junto al banco en que estoy sentada se aparece, con rostro de mujer perfecta, lejana y presente, como un fantasma que atormenta mis sonrisas de primavera. Me invita a un duelo que acepto resignada, aunque lo temo a corazón apretado, estoy destinada a perder.
Llevo acá horas frustradas esperando respuestas, tengo un boleto por un viaje al futuro, pero la fecha de ida está a punto de expirar en los vacios vagones que nunca llegaron. Lo miró, esta desteñido y su tinta que marca la hora exacta de ese minuto se corre al compás de mis lágrimas.
A lo lejos, entre los oxidados rieles del camino, florecidos por el desuso de años perdidos, se escucha el sonido constante que alumbra un signo del tren a lo lejos. El sol derretido está en su punto más alto quemando mis ganas. Se distingue su atisbo a través de un silbido. Es un tren del olvido. Pienso sinceramente mirándolo fijo si será el mío. O si seguiré insólitamente estancada esperando.
martes, 15 de septiembre de 2009
Escribir
Lo que en un minuto me provoca escribir un mar de palabras que se desdibujan de mis dedos, como desesperadas gotas de agua que quieren salir de una llave, lo que me insta a gritar en verbos y adjetivos mi sentir último, mis secretos puros, discretos a voces gritados de letras azules.
Lo que inspira, lo que me influye, se viene y se va como llega, fugaz, rápido sincero y antojado.
Me deja con las ganas de seguir escribiendo letras fluyendo impulsivas, llenas de canto a los sentimientos plenos, pero destinadas a alguien que en el momento apropiado de la escritura, quiera leerla, releerla y disfrutarla de cabo a cabo.
(Me duele la cabeza por buscar respuesta a las causas perdidas)
Lo que inspira, lo que me influye, se viene y se va como llega, fugaz, rápido sincero y antojado.
Me deja con las ganas de seguir escribiendo letras fluyendo impulsivas, llenas de canto a los sentimientos plenos, pero destinadas a alguien que en el momento apropiado de la escritura, quiera leerla, releerla y disfrutarla de cabo a cabo.
(Me duele la cabeza por buscar respuesta a las causas perdidas)
sábado, 12 de septiembre de 2009
Cada loco con su tema
Quiero correr más rápido
a pasos seguros
pero a trancos
cada vez más altos
más certeros
a los corazones locos que tenemos.
Que todo se derrumbe
que se acabe el tiempo
en nuestro lento reloj de arena
de pausados descansos eternos.
Que nos escuchen en los besos
-qué más da-
escondidos de la noche
cuando ocultos nos amamos
escondidos de la luna
en locura de querernos
escondidos de los acechos.
Corramos y volemos
perdamos la cordura de callarnos
vamos de la mano de las ilusiones
que ninguna camisa de fuerza
podrá retenerme de abrazarte fuerte
que ninguna cadena
podrá impedir que tome tu pecho firme
y que me ría por siempre.
Cada loco con su tema
dicen,
Yo... Contigo.
a pasos seguros
pero a trancos
cada vez más altos
más certeros
a los corazones locos que tenemos.
Que todo se derrumbe
que se acabe el tiempo
en nuestro lento reloj de arena
de pausados descansos eternos.
Que nos escuchen en los besos
-qué más da-
escondidos de la noche
cuando ocultos nos amamos
escondidos de la luna
en locura de querernos
escondidos de los acechos.
Corramos y volemos
perdamos la cordura de callarnos
vamos de la mano de las ilusiones
que ninguna camisa de fuerza
podrá retenerme de abrazarte fuerte
que ninguna cadena
podrá impedir que tome tu pecho firme
y que me ría por siempre.
Cada loco con su tema
dicen,
Yo... Contigo.
En busca de un sueño
En busca de un sueño
se acerca este joven
En busca de un sueño
van generaciones
En busca de un sueño
hermoso y rebelde
En busca de un sueño
que gana y que pierde
En busca de un sueño
de bella locura
En busca de un sueño
que mata y que cura
En busca de un sueño
desatan ciclones
En busca de un sueño
cuántas ilusiones
En busca de un sueño
transcurren los ríos
En busca de un sueño
se salta al vacío
En busca de un sueño
abrasa el amante
En busca de un sueño
simula el tunante
En busca de un sueño
tallaron la piedra
En busca de un sueño
Dios vino a la tierra
En busca de un sueño
partí con mi día
En busca de un sueño
que no hay todavía.
se acerca este joven
En busca de un sueño
van generaciones
En busca de un sueño
hermoso y rebelde
En busca de un sueño
que gana y que pierde
En busca de un sueño
de bella locura
En busca de un sueño
que mata y que cura
En busca de un sueño
desatan ciclones
En busca de un sueño
cuántas ilusiones
En busca de un sueño
transcurren los ríos
En busca de un sueño
se salta al vacío
En busca de un sueño
abrasa el amante
En busca de un sueño
simula el tunante
En busca de un sueño
tallaron la piedra
En busca de un sueño
Dios vino a la tierra
En busca de un sueño
partí con mi día
En busca de un sueño
que no hay todavía.
Silvio Rodriguez
viernes, 11 de septiembre de 2009
No te duermas
Escúchame
Despacito te lo digo
En un susurro casi sin sonido
Para que no sientas que te necesito tanto
Para no sentirme tan vulnerable a tu figura
Para no olvidarme.
Escúchame
No te duermas
No calles tus palabras prometedoras de aciertos
Ni tus manos tibias
Ni tus ojos que me buscan a oscuras
Entre las sombras de nuevos recuerdos
De cada día.
Que no se adormezca el calor de los besos
Ni la pasión de tus pasos
En el vapor aturdidor
Del amor que creamos
Con cada beso que nos damos apegados
Dejando de lado cada vez más
Las cadenas que nos atan
A los pasados lejanos.
Escúchame
Que el que tomes mi mano con cariño
No signifique excusarlo de palabras
No cambies
Avanza
No te detengas
Yo aquí te sigo al lado
Empinémonos
Que aún no volamos tan lejos
Como para descansar tranquilos en el camino esperado.
Despacito te lo digo
En un susurro casi sin sonido
Para que no sientas que te necesito tanto
Para no sentirme tan vulnerable a tu figura
Para no olvidarme.
Escúchame
No te duermas
No calles tus palabras prometedoras de aciertos
Ni tus manos tibias
Ni tus ojos que me buscan a oscuras
Entre las sombras de nuevos recuerdos
De cada día.
Que no se adormezca el calor de los besos
Ni la pasión de tus pasos
En el vapor aturdidor
Del amor que creamos
Con cada beso que nos damos apegados
Dejando de lado cada vez más
Las cadenas que nos atan
A los pasados lejanos.
Escúchame
Que el que tomes mi mano con cariño
No signifique excusarlo de palabras
No cambies
Avanza
No te detengas
Yo aquí te sigo al lado
Empinémonos
Que aún no volamos tan lejos
Como para descansar tranquilos en el camino esperado.
Esperanza

Tres años del mismo mes se demoraron
en bombardear un discurso de sueños
que importa si irreales
o si dudosamente trabajados
o puros, verdaderos
y sufridos con ansias de cumplirlos
hasta un último respiro.
Lo transformaron en uno adolorido
uno angustiado desgarrando los sueños
pero sin sopesar la esperanza
inquebrantable de sus palabras contenidas.
Lo convirtieron a fuego en uno triunfante
querían aplacar las promesas de aquel hombre
y no pudieron dormirlas
aún sus palabras resuenan constantes
en los soñadores de todos los días.
La muerte no trae olvido para los que luchan
por cambiar un pedazo de tierra
por llenarlo de flores para todos.
Nos quedan aún los ideales
de caminos libres tomados de la mano
Sigamos creyendo por los creyeron
Los que murieron creyendo
y a los que el terror sus sueños acallaron.
en bombardear un discurso de sueños
que importa si irreales
o si dudosamente trabajados
o puros, verdaderos
y sufridos con ansias de cumplirlos
hasta un último respiro.
Lo transformaron en uno adolorido
uno angustiado desgarrando los sueños
pero sin sopesar la esperanza
inquebrantable de sus palabras contenidas.
Lo convirtieron a fuego en uno triunfante
querían aplacar las promesas de aquel hombre
y no pudieron dormirlas
aún sus palabras resuenan constantes
en los soñadores de todos los días.
La muerte no trae olvido para los que luchan
por cambiar un pedazo de tierra
por llenarlo de flores para todos.
Nos quedan aún los ideales
de caminos libres tomados de la mano
Sigamos creyendo por los creyeron
Los que murieron creyendo
y a los que el terror sus sueños acallaron.
11 de Septiembre
Última alocución de Salvador Allende en "Radio Magallanes":
Seguramente ésta será la última oportunidad en que pueda dirigirme a ustedes. La Fuerza Aérea ha bombardeado las torres de Radio Postales y Radio Corporación. Mis palabras no tienen amargura sino decepción Que sean ellas el castigo moral para los que han traicionado el juramento que hicieron: soldados de Chile, comandantes en jefe titulares, el almirante Merino, que se ha autodesignado comandante de la Armada, más el señor Mendoza, general rastrero que sólo ayer manifestara su fidelidad y lealtad al Gobierno, y que también se ha autodenominado Director General de carabineros. Ante estos hechos sólo me cabe decir a los trabajadores: ¡Yo no voy a renunciar! Colocado en un tránsito histórico, pagaré con mi vida la lealtad del pueblo. Y les digo que tengo la certeza de que la semilla que hemos entregado a la conciencia digna de miles y miles de chilenos, no podrá ser segada definitivamente.
Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen ni con la fuerza. La historia es nuestra y la hacen los pueblos.
Trabajadores de mi Patria: quiero agradecerles la lealtad que siempre tuvieron, la confianza que depositaron en un hombre que sólo fue intérprete de grandes anhelos de justicia, que empeñó su palabra en que respetaría la Constitución y la ley, y así lo hizo. En este momento definitivo, el último en que yo pueda dirigirme a ustedes, quiero que aprovechen la lección: el capital foráneo, el imperialismo, unidos a la reacción, creó el clima para que las Fuerzas Armadas rompieran su tradición, la que les enseñara el general Schneider y reafirmara el comandante Araya, víctimas del mismo sector social que hoy estará en sus casas esperando con mano ajena reconquistar el poder para seguir defendiendo sus granjerías y sus privilegios. Me dirijo, sobre todo, a la modesta mujer de nuestra tierra, a la campesina que creyó en nosotros, a la abuela que trabajó más, a la madre que supo de nuestra preocupación por los niños. Me dirijo a los profesionales de la Patria, a los profesionales patriotas que siguieron trabajando contra la sedición auspiciada por los colegios profesionales, colegios de clases para defender también las ventajas de una sociedad capitalista de unos pocos.
Me dirijo a la juventud, a aquellos que cantaron y entregaron su alegría y su espíritu de lucha. Me dirijo al hombre de Chile, al obrero, al campesino, al intelectual, a aquellos que serán perseguidos, porque en nuestro país el fascismo ya estuvo hace muchas horas presente; en los atentados terroristas, volando los puentes, cortando las vías férreas, destruyendo lo oleoductos y los gaseoductos, frente al silencio de quienes tenían la obligación de proceder. Estaban comprometidos. La historia los juzgará. Seguramente Radio Magallanes será acallada y el metal tranquilo de mi voz ya no llegará a ustedes. No importa. La seguirán oyendo. Siempre estaré junto a ustedes. Por lo menos mi recuerdo será el de un hombre digno que fue leal con la Patria. El pueblo debe defenderse, pero no sacrificarse. El pueblo no debe dejarse arrasar ni acribillar, pero tampoco puede humillarse. Trabajadores de mi Patria, tengo fe en Chile y su destino.
Superarán otros hombres este momento gris y amargo en el que la traición pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor.
¡Viva Chile! ¡Viva el pueblo! ¡Vivan los trabajadores! Estas son mis últimas palabras y tengo la certeza de que mi sacrificio no será en vano, tengo la certeza de que, por lo menos, será una lección moral que castigará la felonía, la cobardía y la traición.
Seguramente ésta será la última oportunidad en que pueda dirigirme a ustedes. La Fuerza Aérea ha bombardeado las torres de Radio Postales y Radio Corporación. Mis palabras no tienen amargura sino decepción Que sean ellas el castigo moral para los que han traicionado el juramento que hicieron: soldados de Chile, comandantes en jefe titulares, el almirante Merino, que se ha autodesignado comandante de la Armada, más el señor Mendoza, general rastrero que sólo ayer manifestara su fidelidad y lealtad al Gobierno, y que también se ha autodenominado Director General de carabineros. Ante estos hechos sólo me cabe decir a los trabajadores: ¡Yo no voy a renunciar! Colocado en un tránsito histórico, pagaré con mi vida la lealtad del pueblo. Y les digo que tengo la certeza de que la semilla que hemos entregado a la conciencia digna de miles y miles de chilenos, no podrá ser segada definitivamente.
Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen ni con la fuerza. La historia es nuestra y la hacen los pueblos.
Trabajadores de mi Patria: quiero agradecerles la lealtad que siempre tuvieron, la confianza que depositaron en un hombre que sólo fue intérprete de grandes anhelos de justicia, que empeñó su palabra en que respetaría la Constitución y la ley, y así lo hizo. En este momento definitivo, el último en que yo pueda dirigirme a ustedes, quiero que aprovechen la lección: el capital foráneo, el imperialismo, unidos a la reacción, creó el clima para que las Fuerzas Armadas rompieran su tradición, la que les enseñara el general Schneider y reafirmara el comandante Araya, víctimas del mismo sector social que hoy estará en sus casas esperando con mano ajena reconquistar el poder para seguir defendiendo sus granjerías y sus privilegios. Me dirijo, sobre todo, a la modesta mujer de nuestra tierra, a la campesina que creyó en nosotros, a la abuela que trabajó más, a la madre que supo de nuestra preocupación por los niños. Me dirijo a los profesionales de la Patria, a los profesionales patriotas que siguieron trabajando contra la sedición auspiciada por los colegios profesionales, colegios de clases para defender también las ventajas de una sociedad capitalista de unos pocos.
Me dirijo a la juventud, a aquellos que cantaron y entregaron su alegría y su espíritu de lucha. Me dirijo al hombre de Chile, al obrero, al campesino, al intelectual, a aquellos que serán perseguidos, porque en nuestro país el fascismo ya estuvo hace muchas horas presente; en los atentados terroristas, volando los puentes, cortando las vías férreas, destruyendo lo oleoductos y los gaseoductos, frente al silencio de quienes tenían la obligación de proceder. Estaban comprometidos. La historia los juzgará. Seguramente Radio Magallanes será acallada y el metal tranquilo de mi voz ya no llegará a ustedes. No importa. La seguirán oyendo. Siempre estaré junto a ustedes. Por lo menos mi recuerdo será el de un hombre digno que fue leal con la Patria. El pueblo debe defenderse, pero no sacrificarse. El pueblo no debe dejarse arrasar ni acribillar, pero tampoco puede humillarse. Trabajadores de mi Patria, tengo fe en Chile y su destino.
Superarán otros hombres este momento gris y amargo en el que la traición pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor.
¡Viva Chile! ¡Viva el pueblo! ¡Vivan los trabajadores! Estas son mis últimas palabras y tengo la certeza de que mi sacrificio no será en vano, tengo la certeza de que, por lo menos, será una lección moral que castigará la felonía, la cobardía y la traición.
4 de Septiembre
Salvador Allende, desde el balcón de la FECH: Con profunda emoción les hablo desde esta improvisada tribuna por medio de estos deficientes amplificadores.
¡Qué significativa es, más que las palabras, la presencia del pueblo de Santiago, que interpretando a la inmensa mayoría de los chilenos, se congrega para festejar la victoria que alcanzamos limpiamente, el día de hoy, victoria que abre un camino nuevo para la patria, y cuyo principal actor es el pueblo de Chile aquí congregado! ¡Qué extraordinariamente significativo es que pueda yo dirigirme al pueblo de Chile y al pueblo de Santiago desde la Federación de Estudiantes! Esto posee un valor y un significado muy amplio. Nunca un candidato triunfante por la voluntad y el sacrificio del pueblo usó una tribuna que tuviera mayor trascendencia. Porque todos lo sabemos. La juventud de la patria fue vanguardia en esta gran batalla, que no fue la lucha de un hombre, sino la lucha de un pueblo; ella es la victoria de Chile, alcanzada limpiamente esta tarde. Yo les pido a ustedes que comprendan que soy tan sólo un hombre, con todas las flaquezas y debilidades que tiene un hombre, y si pude soportar -porque cumplía una tarea- la derrota de ayer, hoy sin soberbia y sin espíritu de venganza, acepto este triunfo que nada tiene de personal, y que se lo debo a la unidad de los partidos populares, a las fuerzas sociales que han estado junto a nosotros. se lo debo al hombre anónimo y sacrificado de la patria, se lo debo a la humilde mujer de nuestra tierra. Le debo este triunfo al pueblo de Chile, que entrará conmigo a La Moneda el 4 de noviembre. La victoria alcanzada por ustedes tiene una honda significación nacional. Desde aquí declaro, solemnemente que respetaré los derechos de todos los chilenos. Pero también declaro y quiero que lo sepan definitivamente, que al llegar a la Moneda, y siendo el pueblo gobierno, cumpliremos el compromiso histórico que hemos contraído, de convertir en realidad el programa de la Unidad Popular. Lo dije: no tenemos ni podríamos tener ningún propósito pequeño de venganza. sería disminuir la victoria alcanzada. Pero, si no tenemos un pequeño propósito de venganza, de ninguna manera, vamos a claudicar, a comerciar el programa de la Unidad Popular, que fue la bandera del primer gobierno auténticamente democrático, popular, nacional, y revolucionario de la historia de Chile. Dije y debo repetirlo: si la victoria no era fácil, difícil será consolidar nuestro triunfo y construir la nueva sociedad, la nueva convivencia social, la nueva moral y la nueva patria. Pero yo sé que ustedes, que hicieron posible que el pueblo sea mañana gobierno, tendrán la responsabilidad histórica de realizar lo que Chile anhela para convertir a nuestra patria en un país señero en el progreso, en la justicia social, en los derechos de cada hombre, de cada mujer, de cada joven de nuestra tierra. Hemos triunfado para derrocar definitivamente la explotación imperialista, para terminar con los monopolios, para hacer una profunda reforma agraria, para controlar el comercio de exportación e importación, para nacionalizar, en fin, el crédito, pilares todos que harán factible el progreso de Chile, creando el capital social que impulsará nuestro desarrollo. Por eso, esta noche que pertenece a la Historia, en este momento de júbilo, yo expreso mi emocionado reconocimiento a los hombres y mujeres, a los militantes de los partidos populares e integrantes de las fuerzas sociales que hicieron posible esta victoria que tiene proyecciones más allá de las fronteras de la propia patria. Para los que estén en la pampa o en la estepa, para los que me escuchan en el litoral, para los que laboran en la precordillera, para la simple dueña de casa, para el catedrático universitario, para el joven estudiante, el pequeño comerciante o industrial, para el hombre y la mujer de Chile para el joven de la tierra nuestra, para todos ellos, el compromiso que yo contraigo ante mi conciencia y ante el pueblo -actor fundamental de esta victoria- es ser auténticamente leal en la gran tarea común y colectiva. Lo he dicho: mi único anhelo es ser para ustedes el Compañero presidente. Chile abre un camino que otros pueblos de América y del mundo podrán seguir. La fuerza vital de la unidad romperá los diques de la dictadura y abrirá el cauce para que los pueblos puedan ser libres y puedan construir su propio destino. Somos lo suficientemente responsables para comprender que cada país y cada nación tiene sus propios problemas, su propia historia y su propia realidad. Y frente a esa realidad serán los dirigentes políticos de esos pueblos los que adecuarán la táctica que deberá adoptarse. Nosotros sólo queremos tener las mejores relaciones políticas, culturales, económicas, con todos los países del mundo. Sólo pedimos que respeten -tendrá que ser así- el derecho del pueblo de Chile de haberse dado el gobierno de la Unidad Popular. Somos y seremos respetuosos de la autodeterminación y de la no intervención. Ello no significará acallar nuestra adhesión solidaria con los pueblos que luchan por su independencia económica y por dignificar la vida del hombre. Sólo quiero señalar ante la historia el hecho trascendental que ustedes han realizado, derrotando la soberbia del dinero, la presión y amenaza, la información deformada, la campaña del terror, de la insidia y la maldad. Cuando un pueblo ha sido capaz de esto, será capaz también de comprender que sólo trabajando más y produciendo más podremos hacer que Chile progrese y que el hombre y la mujer de nuestra tierra, la pareja humana, tengan derecho auténtico al trabajo, a la vivienda, a la salud, a la educación, al descanso, a la cultura y a la recreación, juntos, con el esfuerzo de ustedes vamos a hacer un gobierno revolucionario. La revolución no implica destruir sino construir, no implica arrasar sino edificar; y el pueblo chileno está preparado para esa gran tarea en esa hora trascendente de nuestra vida. Compañeras y compañeros, amigas y amigos: Cómo hubiera deseado que los medios materiales de comunicación me hubieran permitido hablar más largamente con ustedes y que cada uno hubiera oído mis palabras, húmedas de emoción, pero a la vez firmes en la convicción de la gran responsabilidad que todos tenemos y que yo asumo plenamente. Yo les pido que esta manifestación sin precedentes se convierta en la demostración de la conciencia de un pueblo. Ustedes se retirarán a sus casas sin que haya el menor asomo de una provocación y sin dejarse provocar. El pueblo sabe que sus problemas no se solucionan rompiendo vidrios o golpeando un automóvil. Y aquéllos que dijeron que el día de mañana los disturbios iban a caracterizar nuestra victoria, se encontrarán con la conciencia y la responsabilidad de ustedes. Irán a sus trabajos, mañana o el lunes, alegres y cantando; cantando la victoria tan legítimamente alcanzada y cantando al futuro. Con las manos callosas del pueblo, las tiernas manos de la mujer y la sonrisa del niño, haremos posible la gran tarea que sólo un sueño responsable podrá realizar. El hecho de que estemos esperanzados y felices, no significa que nosotros vayamos a descuidar la vigilancia: el pueblo, este fin de semana, tomará por el talle a la patria y bailaremos desde Arica a Magallanes, y desde la cordillera al mar, una gran cueca, como símbolo de la alegría sana de nuestra vida. Pero al mismo tiempo mantendremos nuestros comités de acción popular, en actitud vigilante, en actitud responsable, para estar dispuestos a responder a un llamado, si es necesario, que haga el comando de la Unidad Popular. Llamado para que los comités de empresas, de fábricas, de hospitales, en las juntas de vecinos, en los barrios y en las poblaciones proletarias, vayan estudiando los problemas y las soluciones; porque presurosamente tendremos que poner en marcha el país. Yo tengo fe, profunda fe, en la honradez, en la conducta heroica de cada hombre y de cada mujer que hizo posible esta victoria. Vamos a trabajar más. Vamos a producir más. Este triunfo debemos tributarlo en homenaje a los que cayeron en las luchas sociales y regaron con su sangre la fértil semilla de la revolución chilena que vamos a realizar. Quiero antes de terminar, y es honesto hacerlo así, reconocer que el gobierno entregó las cifras y los datos de acuerdo con los resultados electorales. Quiero reconocer que el jefe de plaza, General Camilo Valenzuela, autorizó este acto, acto multitudinario, en la convicción y certeza que yo le diera de que el pueblo se congregaría, como está aquí en actitud responsable, sabiendo que ha conquistado el derecho a ser respetado en su victoria, el pueblo que sabe que entrará conmigo a La Moneda el 4 de noviembre de este año. Quiero destacar que nuestros adversarios de la Democracia cristiana han reconocido en una declaración, la victoria popular. No le vamos a pedir a la derecha que lo haga. No lo necesitamos. No tenemos ningún ánimo pequeño en contra de ella. Pero ella no será jamás capaz de reconocer la grandeza que tiene el pueblo en sus luchas, nacida de su dolor y de su esperanza. Nunca como ahora, sentí el calor humano; y nunca como ahora la canción nacional tuvo para ustedes como para mí tanto y tan profundo significado. En nuestro discurso lo dijimos: somos los herederos de los padres de la patria y juntos haremos la segunda independencia: la independencia económica de Chile. Les digo que se vayan a sus casas con la alegría sana de la limpia victoria alcanzada. Esta noche, cuando acaricien a sus hijos, cuando busquen el descanso, piensen en el mañana duro que tendremos por delante, cuando tengamos que poner más pasión, más cariño, para hacer cada vez más grande a Chile, y cada vez más justa la vida en nuestra patria. Gracias, gracias, compañeras. Gracias, gracias, compañeros. Lo mejor que tengo me lo dió mi partido, la unidad de los trabajadores y la Unidad Popular. A la lealtad de ustedes, responderé con la lealtad de un gobernante del pueblo, con la lealtad del compañero Presidente.
¡Qué significativa es, más que las palabras, la presencia del pueblo de Santiago, que interpretando a la inmensa mayoría de los chilenos, se congrega para festejar la victoria que alcanzamos limpiamente, el día de hoy, victoria que abre un camino nuevo para la patria, y cuyo principal actor es el pueblo de Chile aquí congregado! ¡Qué extraordinariamente significativo es que pueda yo dirigirme al pueblo de Chile y al pueblo de Santiago desde la Federación de Estudiantes! Esto posee un valor y un significado muy amplio. Nunca un candidato triunfante por la voluntad y el sacrificio del pueblo usó una tribuna que tuviera mayor trascendencia. Porque todos lo sabemos. La juventud de la patria fue vanguardia en esta gran batalla, que no fue la lucha de un hombre, sino la lucha de un pueblo; ella es la victoria de Chile, alcanzada limpiamente esta tarde. Yo les pido a ustedes que comprendan que soy tan sólo un hombre, con todas las flaquezas y debilidades que tiene un hombre, y si pude soportar -porque cumplía una tarea- la derrota de ayer, hoy sin soberbia y sin espíritu de venganza, acepto este triunfo que nada tiene de personal, y que se lo debo a la unidad de los partidos populares, a las fuerzas sociales que han estado junto a nosotros. se lo debo al hombre anónimo y sacrificado de la patria, se lo debo a la humilde mujer de nuestra tierra. Le debo este triunfo al pueblo de Chile, que entrará conmigo a La Moneda el 4 de noviembre. La victoria alcanzada por ustedes tiene una honda significación nacional. Desde aquí declaro, solemnemente que respetaré los derechos de todos los chilenos. Pero también declaro y quiero que lo sepan definitivamente, que al llegar a la Moneda, y siendo el pueblo gobierno, cumpliremos el compromiso histórico que hemos contraído, de convertir en realidad el programa de la Unidad Popular. Lo dije: no tenemos ni podríamos tener ningún propósito pequeño de venganza. sería disminuir la victoria alcanzada. Pero, si no tenemos un pequeño propósito de venganza, de ninguna manera, vamos a claudicar, a comerciar el programa de la Unidad Popular, que fue la bandera del primer gobierno auténticamente democrático, popular, nacional, y revolucionario de la historia de Chile. Dije y debo repetirlo: si la victoria no era fácil, difícil será consolidar nuestro triunfo y construir la nueva sociedad, la nueva convivencia social, la nueva moral y la nueva patria. Pero yo sé que ustedes, que hicieron posible que el pueblo sea mañana gobierno, tendrán la responsabilidad histórica de realizar lo que Chile anhela para convertir a nuestra patria en un país señero en el progreso, en la justicia social, en los derechos de cada hombre, de cada mujer, de cada joven de nuestra tierra. Hemos triunfado para derrocar definitivamente la explotación imperialista, para terminar con los monopolios, para hacer una profunda reforma agraria, para controlar el comercio de exportación e importación, para nacionalizar, en fin, el crédito, pilares todos que harán factible el progreso de Chile, creando el capital social que impulsará nuestro desarrollo. Por eso, esta noche que pertenece a la Historia, en este momento de júbilo, yo expreso mi emocionado reconocimiento a los hombres y mujeres, a los militantes de los partidos populares e integrantes de las fuerzas sociales que hicieron posible esta victoria que tiene proyecciones más allá de las fronteras de la propia patria. Para los que estén en la pampa o en la estepa, para los que me escuchan en el litoral, para los que laboran en la precordillera, para la simple dueña de casa, para el catedrático universitario, para el joven estudiante, el pequeño comerciante o industrial, para el hombre y la mujer de Chile para el joven de la tierra nuestra, para todos ellos, el compromiso que yo contraigo ante mi conciencia y ante el pueblo -actor fundamental de esta victoria- es ser auténticamente leal en la gran tarea común y colectiva. Lo he dicho: mi único anhelo es ser para ustedes el Compañero presidente. Chile abre un camino que otros pueblos de América y del mundo podrán seguir. La fuerza vital de la unidad romperá los diques de la dictadura y abrirá el cauce para que los pueblos puedan ser libres y puedan construir su propio destino. Somos lo suficientemente responsables para comprender que cada país y cada nación tiene sus propios problemas, su propia historia y su propia realidad. Y frente a esa realidad serán los dirigentes políticos de esos pueblos los que adecuarán la táctica que deberá adoptarse. Nosotros sólo queremos tener las mejores relaciones políticas, culturales, económicas, con todos los países del mundo. Sólo pedimos que respeten -tendrá que ser así- el derecho del pueblo de Chile de haberse dado el gobierno de la Unidad Popular. Somos y seremos respetuosos de la autodeterminación y de la no intervención. Ello no significará acallar nuestra adhesión solidaria con los pueblos que luchan por su independencia económica y por dignificar la vida del hombre. Sólo quiero señalar ante la historia el hecho trascendental que ustedes han realizado, derrotando la soberbia del dinero, la presión y amenaza, la información deformada, la campaña del terror, de la insidia y la maldad. Cuando un pueblo ha sido capaz de esto, será capaz también de comprender que sólo trabajando más y produciendo más podremos hacer que Chile progrese y que el hombre y la mujer de nuestra tierra, la pareja humana, tengan derecho auténtico al trabajo, a la vivienda, a la salud, a la educación, al descanso, a la cultura y a la recreación, juntos, con el esfuerzo de ustedes vamos a hacer un gobierno revolucionario. La revolución no implica destruir sino construir, no implica arrasar sino edificar; y el pueblo chileno está preparado para esa gran tarea en esa hora trascendente de nuestra vida. Compañeras y compañeros, amigas y amigos: Cómo hubiera deseado que los medios materiales de comunicación me hubieran permitido hablar más largamente con ustedes y que cada uno hubiera oído mis palabras, húmedas de emoción, pero a la vez firmes en la convicción de la gran responsabilidad que todos tenemos y que yo asumo plenamente. Yo les pido que esta manifestación sin precedentes se convierta en la demostración de la conciencia de un pueblo. Ustedes se retirarán a sus casas sin que haya el menor asomo de una provocación y sin dejarse provocar. El pueblo sabe que sus problemas no se solucionan rompiendo vidrios o golpeando un automóvil. Y aquéllos que dijeron que el día de mañana los disturbios iban a caracterizar nuestra victoria, se encontrarán con la conciencia y la responsabilidad de ustedes. Irán a sus trabajos, mañana o el lunes, alegres y cantando; cantando la victoria tan legítimamente alcanzada y cantando al futuro. Con las manos callosas del pueblo, las tiernas manos de la mujer y la sonrisa del niño, haremos posible la gran tarea que sólo un sueño responsable podrá realizar. El hecho de que estemos esperanzados y felices, no significa que nosotros vayamos a descuidar la vigilancia: el pueblo, este fin de semana, tomará por el talle a la patria y bailaremos desde Arica a Magallanes, y desde la cordillera al mar, una gran cueca, como símbolo de la alegría sana de nuestra vida. Pero al mismo tiempo mantendremos nuestros comités de acción popular, en actitud vigilante, en actitud responsable, para estar dispuestos a responder a un llamado, si es necesario, que haga el comando de la Unidad Popular. Llamado para que los comités de empresas, de fábricas, de hospitales, en las juntas de vecinos, en los barrios y en las poblaciones proletarias, vayan estudiando los problemas y las soluciones; porque presurosamente tendremos que poner en marcha el país. Yo tengo fe, profunda fe, en la honradez, en la conducta heroica de cada hombre y de cada mujer que hizo posible esta victoria. Vamos a trabajar más. Vamos a producir más. Este triunfo debemos tributarlo en homenaje a los que cayeron en las luchas sociales y regaron con su sangre la fértil semilla de la revolución chilena que vamos a realizar. Quiero antes de terminar, y es honesto hacerlo así, reconocer que el gobierno entregó las cifras y los datos de acuerdo con los resultados electorales. Quiero reconocer que el jefe de plaza, General Camilo Valenzuela, autorizó este acto, acto multitudinario, en la convicción y certeza que yo le diera de que el pueblo se congregaría, como está aquí en actitud responsable, sabiendo que ha conquistado el derecho a ser respetado en su victoria, el pueblo que sabe que entrará conmigo a La Moneda el 4 de noviembre de este año. Quiero destacar que nuestros adversarios de la Democracia cristiana han reconocido en una declaración, la victoria popular. No le vamos a pedir a la derecha que lo haga. No lo necesitamos. No tenemos ningún ánimo pequeño en contra de ella. Pero ella no será jamás capaz de reconocer la grandeza que tiene el pueblo en sus luchas, nacida de su dolor y de su esperanza. Nunca como ahora, sentí el calor humano; y nunca como ahora la canción nacional tuvo para ustedes como para mí tanto y tan profundo significado. En nuestro discurso lo dijimos: somos los herederos de los padres de la patria y juntos haremos la segunda independencia: la independencia económica de Chile. Les digo que se vayan a sus casas con la alegría sana de la limpia victoria alcanzada. Esta noche, cuando acaricien a sus hijos, cuando busquen el descanso, piensen en el mañana duro que tendremos por delante, cuando tengamos que poner más pasión, más cariño, para hacer cada vez más grande a Chile, y cada vez más justa la vida en nuestra patria. Gracias, gracias, compañeras. Gracias, gracias, compañeros. Lo mejor que tengo me lo dió mi partido, la unidad de los trabajadores y la Unidad Popular. A la lealtad de ustedes, responderé con la lealtad de un gobernante del pueblo, con la lealtad del compañero Presidente.
lunes, 7 de septiembre de 2009
Sin pretensiones
Miro a través de mi cristal empañado
Hace frío fuera
Pero tu recuerdo me resguarda a ratos
En ellos busco un pequeño atisbo de ti
Conmigo
Que se asome tras la bruma helada
De esta noche sin pretensiones
Más que besarte a distancia.
Hace frío fuera
Pero tu recuerdo me resguarda a ratos
En ellos busco un pequeño atisbo de ti
Conmigo
Que se asome tras la bruma helada
De esta noche sin pretensiones
Más que besarte a distancia.
sábado, 5 de septiembre de 2009
Sonrisas
Sonriámosle a los ilusos
Como nosotros ingenuos soñadores
Sonriámosle también a los seguros
Para que duden y no pierdan la fe de seguir buscando
Sonriámosle a los cegados por la rutina
Y que sientan con nuestra risa ganas de quebrarla
Sonriámosle a los incrédulos
Para que con nosotros fielmente crean
Sonriámosles a los enamorados
Juntos sigamos ese mismo camino infinito
Sonriámosle a los que están perennes con las manos tomadas
Hagamos aguerridamente lo mismo
Yo, no de ti
Tú, no de mí
Sino yo contigo y tú conmigo
Libremente apegados
Sonriámosle a los que ya al amor y sus sinsabores conquistaron.
Como nosotros ingenuos soñadores
Sonriámosle también a los seguros
Para que duden y no pierdan la fe de seguir buscando
Sonriámosle a los cegados por la rutina
Y que sientan con nuestra risa ganas de quebrarla
Sonriámosle a los incrédulos
Para que con nosotros fielmente crean
Sonriámosles a los enamorados
Juntos sigamos ese mismo camino infinito
Sonriámosle a los que están perennes con las manos tomadas
Hagamos aguerridamente lo mismo
Yo, no de ti
Tú, no de mí
Sino yo contigo y tú conmigo
Libremente apegados
Sonriámosle a los que ya al amor y sus sinsabores conquistaron.
Locos
Entre delirios y esperanzas
de noches detenidas en solo miradas
improvisemos en nuestra partitura
con notas nuevas
con nuevos instrumentos
que tocan mis manos a tu compás.
Si estamos locos
o perdidos del mundo incesante
me importa un punto en el inmenso cielo
que marca un planeta lejano
en donde quizás a dos amantes
tampoco les está importando tanto
lo que piensen sus aledaños.
Mirémonos una vez más un instante
que el día se levanta afuera
como desquiciados de amores inmortales
quedémonos juntos y sonriendo
a los que dicen que la vida
no es solo esta noche
sino que siempre comienza en mañanas.
de noches detenidas en solo miradas
improvisemos en nuestra partitura
con notas nuevas
con nuevos instrumentos
que tocan mis manos a tu compás.
Si estamos locos
o perdidos del mundo incesante
me importa un punto en el inmenso cielo
que marca un planeta lejano
en donde quizás a dos amantes
tampoco les está importando tanto
lo que piensen sus aledaños.
Mirémonos una vez más un instante
que el día se levanta afuera
como desquiciados de amores inmortales
quedémonos juntos y sonriendo
a los que dicen que la vida
no es solo esta noche
sino que siempre comienza en mañanas.
jueves, 3 de septiembre de 2009
Así

Así,
Pies descalzos en la arena,
Sonrisas inocentes, carcajadas,
Manos juntas de amor entrelazadas,
Caminos inexplorados por delante.
Alegrías florecidas,
Ímpetu de correr lejano,
Corazones febrilmente empinados,
Encumbrando recónditas y muy nuestras
Ilusiones de amor
Inquietas y desmesuradas,
Así,
Así juntos vamos!.
Pies descalzos en la arena,
Sonrisas inocentes, carcajadas,
Manos juntas de amor entrelazadas,
Caminos inexplorados por delante.
Alegrías florecidas,
Ímpetu de correr lejano,
Corazones febrilmente empinados,
Encumbrando recónditas y muy nuestras
Ilusiones de amor
Inquietas y desmesuradas,
Así,
Así juntos vamos!.
miércoles, 2 de septiembre de 2009
Otra vez
Me importa un puñado de cajas vacías
Que caigamos en este espiral de días perdidos
Prefiero llenarlas con sonrisas ruborizadas
Y estrellas prometedoras
Para esperar un nuevo amanecer
Otra vez contigo
Si esque tu corazón quiere dormir junto al mío.
Que caigamos en este espiral de días perdidos
Prefiero llenarlas con sonrisas ruborizadas
Y estrellas prometedoras
Para esperar un nuevo amanecer
Otra vez contigo
Si esque tu corazón quiere dormir junto al mío.
"Nuestro tema está listo para ser brisa de las alas migratorias…Nuestro tema de amor tiene quebranto, pero su empeño sana el dolor. Nuestro tema de amor nos cuesta tanto que ya es un sueño y una canción ♪"
La última hoja

La última hoja de la rama de un gran árbol
Se calló en otoño vestida de anaranjado amarillo
Vio como la lluvia la cubría en invierno
Hasta que murió marchita en el suelo llorando.
Pero por magia, por milagro
Por la gracia del no se qué
Del amor renacido
Volvió a crecer verde en una prometedora primavera
Que de colores recién comenzaba.
La última hoja debió aguantar que el viento
Contradictorio con cada puesta de sol
La zarandeara un día hacia el árbol
Y otro día hacia el cielo lejos por la brisa.
Se asía con fuerza a su ramita
Hasta que un día medio confuso
Se aburrió de disfrutar segundos tranquila esperando una flor
Que creciera a su lado
Para después vivir otros tratando de no caer angustiada
Por morir de nuevo.
No se sabe qué pasó con la hoja
Quizás se soltó de la rama
Porque quiso o porque ya no tuvo fuerzas para seguir aferrada
Pero no calló nuevamente al suelo
Si no que anda volando al viento
Lejos del árbol y las incertidumbres.
Se calló en otoño vestida de anaranjado amarillo
Vio como la lluvia la cubría en invierno
Hasta que murió marchita en el suelo llorando.
Pero por magia, por milagro
Por la gracia del no se qué
Del amor renacido
Volvió a crecer verde en una prometedora primavera
Que de colores recién comenzaba.
La última hoja debió aguantar que el viento
Contradictorio con cada puesta de sol
La zarandeara un día hacia el árbol
Y otro día hacia el cielo lejos por la brisa.
Se asía con fuerza a su ramita
Hasta que un día medio confuso
Se aburrió de disfrutar segundos tranquila esperando una flor
Que creciera a su lado
Para después vivir otros tratando de no caer angustiada
Por morir de nuevo.
No se sabe qué pasó con la hoja
Quizás se soltó de la rama
Porque quiso o porque ya no tuvo fuerzas para seguir aferrada
Pero no calló nuevamente al suelo
Si no que anda volando al viento
Lejos del árbol y las incertidumbres.
Estados de ánimo
Unas veces me siento
como pobre colina
y otras como montaña
de cumbres repetidas.
Unas veces me siento
como un acantilado
y en otras como un cielo
azul pero lejano.
A veces uno es
manantial entre rocas
y otras veces un árbol
con las últimas hojas.
Pero hoy me siento apenas
como laguna insomne
con un embarcadero
ya sin embarcaciones
una laguna verde
inmóvil y paciente
conforme con sus algas
sus musgos y sus peces,
sereno en mi confianza
confiando en que una tarde
te acerques y te mires,
te mires al mirarme.
como pobre colina
y otras como montaña
de cumbres repetidas.
Unas veces me siento
como un acantilado
y en otras como un cielo
azul pero lejano.
A veces uno es
manantial entre rocas
y otras veces un árbol
con las últimas hojas.
Pero hoy me siento apenas
como laguna insomne
con un embarcadero
ya sin embarcaciones
una laguna verde
inmóvil y paciente
conforme con sus algas
sus musgos y sus peces,
sereno en mi confianza
confiando en que una tarde
te acerques y te mires,
te mires al mirarme.
Mario Benedetti
martes, 1 de septiembre de 2009
Té frío

Tomando un té muy dulce junto a la ventana, buscando una luna consoladora que venga contigo y contigo vaya desde mí, trato de apagar la angustia y ahogar las penas de sentir que camino lejos, dispersa entre lo que quieres y lo que hago sin pensar que mi rumbo es tan equívoco como ir al sur de mi brújula que camina hacia el norte. Olvido que por un día de besos viene un día de senderos mal trazados por mis pies descalzos del pasado que quiero dejar de saber -absurdamente descarada-, que mi descuido me juega malas pasadas y a ti de paso te inunda y me llena de culpa salada.
Yo se que el té no te traerá a mí de nuevo y sé que no saber que estas yendo lejos cuando me alejo es un error garrafal de las penumbras. No pienso que me extrañas cuando yo te extraño a muerte en similares condiciones de soledad que espanta, de frío que cala los huesos, cuando cuestiono que me quieres porque no sabías que solo a ti era a quien necesitaba en los segundo de pena. Soy descariñada quizás, lo asumo con escalofríos de no querer serlo y mi té a cada palabra se pone más frio de tus abrazos que la soledad de tu día me trajo, quizás no sé cómo llevarte conmigo y al mundo de situaciones cotidianas a cuestas, cuando lo nuestro es lejos cotidiano y más suspiros de sueños. Me pierdo, no pienso que te haga falta cuando más lo hago. Ojalá pudiera ser una pitonisa encantada en tiempos de incertidumbre.
Los pasos cortos y confiados, en fin, parece que no lo fueran tanto. Ya supe que debo buscarte todos los días y tú a mi alma por consiguiente.
A mi pesar de tu ausencia, lo siento, al parecer mi té ya esta frío.
Yo se que el té no te traerá a mí de nuevo y sé que no saber que estas yendo lejos cuando me alejo es un error garrafal de las penumbras. No pienso que me extrañas cuando yo te extraño a muerte en similares condiciones de soledad que espanta, de frío que cala los huesos, cuando cuestiono que me quieres porque no sabías que solo a ti era a quien necesitaba en los segundo de pena. Soy descariñada quizás, lo asumo con escalofríos de no querer serlo y mi té a cada palabra se pone más frio de tus abrazos que la soledad de tu día me trajo, quizás no sé cómo llevarte conmigo y al mundo de situaciones cotidianas a cuestas, cuando lo nuestro es lejos cotidiano y más suspiros de sueños. Me pierdo, no pienso que te haga falta cuando más lo hago. Ojalá pudiera ser una pitonisa encantada en tiempos de incertidumbre.
Los pasos cortos y confiados, en fin, parece que no lo fueran tanto. Ya supe que debo buscarte todos los días y tú a mi alma por consiguiente.
A mi pesar de tu ausencia, lo siento, al parecer mi té ya esta frío.
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