domingo, 27 de septiembre de 2009

Tus ojos

Atardece en tus ojos
y me llena
como a un cántaro vacío
lo satisface plácidamente el agua.
Miro tus figuras que calzan
en las cortezas perennes de los árboles
y tus formas que se dibujan
en las ondas que las hojas caídas
dibujan en la orilla.
Bebo de tus promesas y deseos
mitigo mi sed en tus manos
te miró complacida
esperando con ansías hacerlo de nuevo.
Camino contigo, con tus ojos
dejando flores pisadas atrás
¿será lo que debo?
lo que se marchita no se puede volver a tocar.
Atardece en tus ojos
y yo dejo de pensar
es en este segundo sagrado
que la vida entera
sin ataduras ni cabida a errores
me invita persuasivamente a soñar
sin yo poder o querer negarme.