lunes, 11 de junio de 2012

Creo

Creo en defender a un amigo hasta lo imposible,
en reírse a carcajadas,
creo en las familias de todos los tipos,
en las que los padres no tienen relación de sangre con sus hijos,
en los hermanos,
y en cumplir los deseos del alma.
Creo en Dios Padre Todopoderoso,
y creo en mi misma,
creo que la vida en la tierra puede que sea una sola y hay que vivirla,
creo en el amor a primera y a segunda vista.
Creo en el perdón, el arrepentimiento y en las sonrisas
y no creo en los destinos predeterminados.
Creo en mi camino no caminado,
creo en mi suerte, en mi muerte, y en mi pasado.
Creo que de imposibles se puede hacer un caudaloso río,
y de sueños cumplidos un mar,
Creo en un paraíso prometido,
en un cielo enrojecido,
en un sueño al despertar.
Creo y reafirmo todo lo que digo,
creo en mi tristeza y en mi paz,
creo en mi sonrisa, y la del de al lado mío,
creo en la melodía que recita un árbol caído,
creo en el calor y creo en el frío,
creo en extrañar tanto que no se puede respirar.

domingo, 10 de junio de 2012

.

Sobre hoy solo quiero decir que : Yo quiero un mundo donde pueda ser feliz, volar con mi mente hasta donde quiera, decir lo que pienso y escuchar lo que tú piensas, caminar a paso fuerte por mi vida, conversar en las noches junto al fuego, ayudar a los demás, respirar música y alegría, reírme por todo, llorar por nada, cumplir mis sueños y los tuyos, enamorar con mis palabras, besos y abrazos al amor de mi vida-tú- y dormirme cada noche acurrucada en sus brazos. Nada más, ni nada menos. Y Quiero que tú también tengas lo mismo.

miércoles, 6 de junio de 2012

Río

La necesidad de tenerte es como un río que se congeló
que fluía en un fuerte torrente
con un caudal incomparable
y un palpitante corazón.
Pero en el gélido invierno se solidificó,
y ahora millones pueden pasar sobre su espalda
trizando su fragilidad en cada paso que dan.
El corazón florece cada día menos,
el torrente está quieto, casi en sin respirar,
el sol brilla por su ausencia para derretir las almas.
Hasta está endurecida su sonrisa,
y su murmullo está en silencio absoluto, sin cantar.
Su única esperanza es la primavera.
Mi única esperanza es que llegues a soñar,
esta noche a mi ventana abierta.

domingo, 27 de mayo de 2012

Por eso me gusta el Invierno


Porque ni para ti ni para mí,
cuando el frío cae pasa desapercibido,
porque tú y yo sabemos el valor del viento,
de un árbol teñido de rojo,
de un cielo de nubes azules y negras,
de un temporal avasallador,
de una tempestad que parece tirana,
de una aguacero que nos arrulla,
de un sol que descansa.
Porque eres capaz de sorprenderte con un cielo cubierto de estrellas en medio de Mayo,
porque valoras un Enero más que nada.
Porque me esperas bajo la lluvia, no para protegerme, para disfrutarla,
porque lo mejor del inviernos es dormirme entre tus brazos. 

sábado, 19 de mayo de 2012

Después

Después de mucho sol, 
la tormenta acecha impertinente,
el invierno llega imperioso y trae aguacero, 
en los ojos y en los cielos y en las almas. 
Después del aguacero, la calma,
y ese es el mejor momento,
para volver a soñar,
justo antes de la sonrisa inquieta,
justo antes del "tequiero".
Después sale el sol de nuevo.

viernes, 18 de mayo de 2012

Extraño

El día que deje de extrañarte va a ser nuestra despedida. Ese día hoy parece inconcebible. Te he llegado a extrañar hasta que me arde el pecho en un indescriptible dolor, el corazón se me comprime hasta lo más mínimo y apenas me deja vivir, en un estado de latente angustia. Obsesivamente te he buscado en los andares de mi diario caminar, esperando un atisbo de tu sonrisa que me devuelva el aliento. Te he extrañado desde el alma y hasta el alma misma. Te he extrañado con intensa agonía. He cerrado mis ojos para capturar tu mirada en mis recuerdos, me he paseado por mi memoria recortando fotografías de ti. Me he enamorado de tu voz lejana, de tu presencia esquiva, de tu promesa de volver a mí. Para qué mencionarte que me sonrío, cuando puedo tomar tu mano sin que el tiempo nos persiga, y la vida me parece el mejor momento y el mejor lugar. Para que describirte mis ansias naturales, de tenerte cerca y más cerca una vez más. El día que deje de extrañarte creo que va a ser el día en que comience a extrañarte desde el más allá.

jueves, 26 de abril de 2012

Porque no

Porque no es difícil volver a estar de pié mientras estés conmigo,
y mientras sea preciso mirarnos para sentir que el mundo está de más,
no dejaré de amarte,
y porque acercarnos nunca ha dejado de ser el motivo principal,
y no he dejado de consumir tus besos al mejor precio: los míos.

lunes, 23 de abril de 2012

Hace un año.

Hace 1 año, y exactamente 10 días, mi vida cambió por completo. No quiero relatar aquí los pormenores de lo que sucedió por que la gente que me quiere ya sabe la historia, y no me gusta repetirla. Lo que sí puedo decir es que desde que salí de ese quirófano con una parte menos de mí y un tumor fuera, todo se convirtió en una segunda oportunidad para vivir la vida como si fuese un regalo, y por eso, aprovechar cada instante.
Cada abrazo de mi familia, llamada y visita de mis amigas, cada beso de mi Ivo, cada movimiento de colita de Lucas, todo, significaba una razón para sonreír. Ha pasado un año que me permitió -y obligó- a hacer una pausa. Me había convertido con 21 años en una mujer que vivía el día a día corriendo, haciendo planes, tratando de abarcar un máximo de responsabilidades. Ser eficiente era mi meta, como hija, hermana, amiga, polola.
Pero tuve que detenerme. Me pude ver al espejo por primera vez en mucho tiempo. Reconocerme entre todas mis facetas y verme sonreír, tranquila. Descubrí que el amor no es una costumbre o un deber, si no una explosión de sentimientos expresados día a día, me dieron ganas de abrazar a mi mamá, a mi hermano, de tomarle las manos a todos y decirles que los quiero, y que no se debe perder el tiempo ni un segundo en no decirlo.
Me vi envuelta en alegría, cariño y apoyo incondicional. Nunca voy a terminar de agradecer todo eso.
Me auto enamoré de mis cualidades, mis formas y mis virtudes. Tomé conciencia de mis defectos y descubrí que no son tan terribles. Me sonreí.
Y no digo que no fue difícil, y que no lloré. Lo que digo es que toda la frustración, decepción, impotencia, gritos y lágrimas se volvieron risas, abrazos, besos y nuevos comienzos.
Hoy, de vuelta en mi vida, no he dejado de correr de un lado para otro, ni imponerme responsabilidades ni planear mi vida, pero todo tiene un color nuevo, el color de siempre saber que se puede empezar de nuevo.

Gracias a mi Dios, mi vida es un milagro.