Lo que en un minuto me provoca escribir un mar de palabras que se desdibujan de mis dedos, como desesperadas gotas de agua que quieren salir de una llave, lo que me insta a gritar en verbos y adjetivos mi sentir último, mis secretos puros, discretos a voces gritados de letras azules.
Lo que inspira, lo que me influye, se viene y se va como llega, fugaz, rápido sincero y antojado.
Me deja con las ganas de seguir escribiendo letras fluyendo impulsivas, llenas de canto a los sentimientos plenos, pero destinadas a alguien que en el momento apropiado de la escritura, quiera leerla, releerla y disfrutarla de cabo a cabo.
(Me duele la cabeza por buscar respuesta a las causas perdidas)
Lo que inspira, lo que me influye, se viene y se va como llega, fugaz, rápido sincero y antojado.
Me deja con las ganas de seguir escribiendo letras fluyendo impulsivas, llenas de canto a los sentimientos plenos, pero destinadas a alguien que en el momento apropiado de la escritura, quiera leerla, releerla y disfrutarla de cabo a cabo.
(Me duele la cabeza por buscar respuesta a las causas perdidas)