quehaceres y serpentinas
tenía un sol en la nariz
tenía sonrisas
tenía un invierno hasta con flores
y un café perfecto, con más azúcar.
Se me mojó la caja con la lluvia
y los sueños y quehaceres
se fueron por el alcantarillado.
Las serpentinas se desintegraron
y hubo un eclipse entre mis ojos,
que también llovieron,
sin sonrisas y sin flores
el café se enfrío esperando en la mesa.
Las serpentinas se desintegraron
y hubo un eclipse entre mis ojos,
que también llovieron,
sin sonrisas y sin flores
el café se enfrío esperando en la mesa.