martes, 22 de junio de 2010

Registro de actividades

Un relato de un lunes
que arrastró hasta el martes sus pesares.
Un dibujo de caricias
entre un par de no llores.
Una sonrisa en media tarde
una dulzura de anochecida
una promesa de ternura
por cada causa de pena.
Un miércoles que por fin
promete primaveras.