martes, 12 de julio de 2011

Margaritas

Tengo un brote de margarita en el pecho
que no me deja respirar
cerca tuyo se hace espeso,
y tan inmenso,
impenetrable a aire y humedad.
Es un brote de sonrisas
con pétalos de nieve y sol,
en un invierno de margaritas
en mi cuerpo,
por tus besos,
en mi mejor canción.
Yo te tengo siempre,
pues tu cercanía
planto en mí un “tequiero”,
un brote de tu sublime corazón.