lunes, 18 de julio de 2011

Tenerte cerca

No me pidas que te explique porque tengo que escribir
y porque tengo que mirarte fijo
ni porque debo aguantarme las ganas de estallar.
Siento fuego cuando te tengo cerca,
cuando no te tengo muero.
Por mi boca se confunden
entre palabras los mil besos
que se destinan a tus manos, tu cuello
y a tu exquisita piel.
No sé qué decir para hacerme entender,
la pasión me aprieta el corazón agitado,
atrapado que quiere volar.
En un suspiro me desenvuelvo,
me devuelvo a tu pecho, a tu cuerpo,
y me olvido de pensar.
Quiero -como una necesidad-
tenerte cerca.