viernes, 30 de octubre de 2009

Viernes

Un arcoíris de frutillas y azúcar
endulzando el viernes que tanto me gusta
después de recorrer calles de mierda
en una semana de rojos y penas
de avanzar en veredas rotas
que doblan en la esquina de ninguna parte.
De pronto una toma de mano
al compás de canciones que nos suben la adrenalina
y una cuota de bohemia nocturna
y un par de besos temperados
y un te quiero reflejado en miradas
borrando sombras y calaveras errantes,
el mejor fin de una historia que comienza en el fin de semana.