viernes, 21 de agosto de 2009

20


Hoy es 21 y recién me di cuenta que los años me abofetean la cara en dos días. Entre la parafernalia y la música efervescente de ganas de celebrarlo, me perdí de lo que realmente le pesaba a mis hombros y revolvía mi estómago.
Te escuché mujer y me llene de emoción como tu voz quebrada, a ti y en ti escuché a ella también, las dos valientes, que lejos de todo el ruido que provocan los 23 de agoto rememoran uno que pasó hace ya 20 años y que las marcó de por vida y a mí por añadidura que venía llegando.
Ustedes están más pendientes que yo del cambio, de los centímetros crecidos y obstáculos pasados, ustedes ven en mí como les ha cambiado la vida, sus caras, sus manos, sus sueños.
A las dos las quiero distinto pero infinito, una con sus manos que me acarician siempre de consejos, amores y buenos deseos, otra con todo su cuerpo y alma que lucha por mí, que no podría vivir sin ella y que le debo todo.
Las adoro y eso es muy poco, sin ustedes dos mujercillas ídolas de mi más grande admiración, no habría sido nunca lo que soy ahora.
Por sobre todo las amo, han regado y sembrado en mí por 20 años flores, valores y sueños que con el paso del tiempo crecen, se hacen fuertes y le ponen ganas de vivir a la vida, conforme yo lo hago a través de los años.
Son mi inspiración para ser mujer como ustedes. Hoy cumplo 20 años yo, 20 años cumples tú de mamá y otros 20 más tú de abuela mía.