¿De qué sirve quedarse sentado
En el diván de los sueños imposibles
Sin poder lograr con escritos
Que las palabras se encaminen a la vida?
Mejor alzarse de un salto al cielo
Dejar los miedos a un lado
Para robarte un beso infinito
Y coronarlo de estrellas.
Todo en noches oscuras
Que esconden secretos divinos
Y que buscan el día en todas las ventanas.
Para robarte abrazos y amores manifiestos
Idóneos para días de lluvia y soles de luz
Para lunas y cometas.
Con porvenires de fe por delante
Y risas de colores que cantan.
A cada paso lento y seguro
Que van marcando el ritmo de nuestro latir
Y el de los aleteos de mariposa
Que tus manos provocan en mi vientre
Vamos haciendo que cada palabra
Se transforme en cada beso
Y cada sueño en dormir y despertar contigo.