
Ayer sangré lágrimas y mis manos quedaron rojas de ti, tú también lloraste pero por mí, te quedaste con mis heridas y las hiciste tuyas, la curaste con caricias y murmullos, me acunaste en tu cuello y me sedujiste con tu olor, hasta que el llanto se transformara en risas de luz. Ayer es un día lejano ahora, son los costos de vivir el momento eterno. Hoy es nuevo, pero antiguo. Antiguos los amores que se cuelan en mi pecho, en cada respiro se entrometen en mí las gotas de rocío que vas dejando a tu paso, se cuelan entre mis dedos que buscan tus manos. Pero nuevos, sorprendentes, ignorados, inciertos y con más fuerzas que incitan avanzar volando hacia extranjeros horizontes de amaneceres contigo.
Imagino, quizás demasiado, campos de flores amarillas contigo, el viento nos trae la música que nos rodea, nos indica la partitura para escribir nuestros momentos. Fantaseo castillos escondidos en el bosque, volando me llevas por la ventana de mi torre hacía el infinito, me lleves a una playa lejana cerca del roquerio, donde las olas romperán en nuestros esquemas anteriores para crear otros distintos tan altos, libres y soñadores como el cielo, pero tan fuertes y arraigados en la realidad que construiremos, como las raíces a la tierra. Son sonrisas, besos, palabras, canciones y momentos los que atesoro.
Te quiero no porque sea inherente en mí, sino por ti y lo que me provocas. Pero falta algo que no se qué pero que me duele dentro como una corona de espinas aferrada a mis entrañas. Falta que las palabras se vuelvan reales de a poco, de amores inocentes, de estúpidas fantasías. Me quiero enamorar de ti, pero no solo porque estamos juntos, si no porque de verdad me corrompes los límites y me encantas, hazlo por favor, sin invadirme. Espero que pase algo que me saque del suelo, que me sacuda al viento y que me eleve. Espero mucho quizás, entre los malditos sueños. [Siento que te pido cosas imposibles].-
Imagino, quizás demasiado, campos de flores amarillas contigo, el viento nos trae la música que nos rodea, nos indica la partitura para escribir nuestros momentos. Fantaseo castillos escondidos en el bosque, volando me llevas por la ventana de mi torre hacía el infinito, me lleves a una playa lejana cerca del roquerio, donde las olas romperán en nuestros esquemas anteriores para crear otros distintos tan altos, libres y soñadores como el cielo, pero tan fuertes y arraigados en la realidad que construiremos, como las raíces a la tierra. Son sonrisas, besos, palabras, canciones y momentos los que atesoro.
Te quiero no porque sea inherente en mí, sino por ti y lo que me provocas. Pero falta algo que no se qué pero que me duele dentro como una corona de espinas aferrada a mis entrañas. Falta que las palabras se vuelvan reales de a poco, de amores inocentes, de estúpidas fantasías. Me quiero enamorar de ti, pero no solo porque estamos juntos, si no porque de verdad me corrompes los límites y me encantas, hazlo por favor, sin invadirme. Espero que pase algo que me saque del suelo, que me sacuda al viento y que me eleve. Espero mucho quizás, entre los malditos sueños. [Siento que te pido cosas imposibles].-